Por decreto, Javier Milei abrió la puerta al desembarco de más militares en la función pública
Mediante el DNU 34/2026 publicado en el Boletín Oficial, el presidente Javier Milei habilitó al personal de las Fuerzas Armadas en actividad a ocupar cargos políticos en la administración pública, específicamente en el Ministerio de Defensa, sin perder su estado militar.
Aquí los puntos clave de esta medida:
- Fin de la “disponibilidad”: Anteriormente, la Ley 19.101 obligaba a los militares a pasar a situación de disponibilidad para ejercer funciones civiles, lo que congelaba su antigüedad y carrera. Con el nuevo decreto, pueden ser funcionarios y luego regresar a sus mandos operativos sin perjuicio profesional.
- Alcance: La medida permite que oficiales y suboficiales de carrera asuman cargos no electivos en la estructura de gestión del Ministerio de Defensa, actualmente liderado por el teniente general Carlos Alberto Presti.
- Justificación oficial: El Gobierno sostiene que el esquema anterior desalentaba el aporte de personal calificado y técnico a la gestión estatal. Buscan una “integración real” entre el ámbito civil y militar.
- Críticas: Sectores de la oposición y especialistas advierten que esta flexibilidad podría comprometer la neutralidad política de las Fuerzas Armadas y desdibujar los límites entre la defensa nacional y la administración política.
Este movimiento se suma a otras resoluciones recientes que han ampliado las facultades logísticas y de vigilancia de las fuerzas en zonas fronterizas
