Familiar del ARA San Juan reprochó la ausencia de Macri en el acto de homenaje

Al cumplirse el segundo aniversario del hundimiento del submarino ARA San Juan, realizaron esta tarde un homenaje en Mar del Plata, oportunidad en la que la Armada Argentina entregó una condecoración «Al honor militar» a los familiares de sus 44 tripulantes.

Los allegados participaron además en una misa en la capilla ubicada dentro de la Base y realizaron una concentración en el ingreso del predio militar, para pedir avances en la investigación del siniestro.

Las familias de los marinos mantienen su pedido para conocer qué ocurrió con el buque clase TR-1700, de 66 metros de largo, que fue localizado a 460 kilómetros de la costa de Chubut, tras una búsqueda que contó con el apoyo de las marinas de cerca de 20 países desde que se reportara la última comunicación.

María Rosa, madre de Fernando Villarreal, comentó en declaraciones a AM 1300 La Salada que «un hijo no se reemplaza con nada» y que aún «hay incertidumbre». «Todos los familiares estábamos esperanzados con la jueza, pero deja mucho que desear porque los nueve imputados tienen que quedar detenidos porque son los responsables directos de esta tragedia», dijo.

Sobre la ausencia de Mauricio Macri en el acto de homenaje: «Me parece que tendría que haber estado como el Jefe de Esado Mayor de las Fuerzas Armadas porque es un acto importante para nuestros hijos. Ellos tendrán sus razones por las que no vienen. Dicen que hay muchos familiares que no los quieren, pero tendrían que haber venido igual».

El San Juan perdió contacto a las 7.19 del 15 de noviembre de 2017, ocho horas después de que su jefe de operaciones informara sobre un principio de incendio en el tanque de baterías número 3, provocado al parecer por el ingreso de agua por el sistema de ventilación, mientras trataba de identificar pesqueros ilegales en medio de un fuerte temporal.

Los restos del submarino fueron encontrados por el buque Seabed Constructor, perteneciente a Ocean Infinity, una firma estadounidense contratada por el gobierno nacional para llevar adelante la búsqueda, con dispositivos capaces de operar en profundidades de hasta 6.000 metros.

La localización se produjo cerca del lugar en que se había registrado el último contacto y del sitio en el que la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares reportara durante los primeros días de búsqueda un «evento anómalo, singular, corto, violento, y no nuclear, consistente con una explosión».

El hallazgo fue comunicado en los primeros minutos del sábado 17 de noviembre por parte de la Armada a las autoridades nacionales, cuando varios familiares se encontraban en Mar del Plata convocados desde días antes para un homenaje que encabezó el presidente Mauricio Macri en la Base Naval.

La Armada y el Ministerio de Defensa hicieron pública la noticia a la 1.05 de ese día, y en pocas horas capturó la atención del mundo, como había ocurrido al producirse la desaparición.

La información oficial detalló luego que el casco se encontraba «en una sola pieza», «totalmente deformado, colapsado e implosionado» y sin «aberturas de consideración», con partes de la hélice enterradas y restos de tuberías, cadenas y pedazos de chapas desperdigados en un radio de 80 metros.

Estos indicios reforzaron la hipótesis de una «implosión cercana al fondo», producto de la presión a una profundidad superior a los 900 metros. Familiares realizaron marchas, petitorios y un acampe de casi dos meses en Plaza de Mayo en demanda de la ubicación del buque y reclamo de «verdad y justicia». La localización del submarino puso fin a un operativo de búsqueda en el que participaron más de 4.000 personas.

(Fuente: Télam)

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